El nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, con una inversión de 2400 millones de dólares, busca convertir a Lima en un hub estratégico en Sudamérica.
Por
Guillermo Dulanto.
24 marzo, 2025.
Publicado en
diario El Peruano el 22 de marzo del 2025
La modernización de este aeropuerto impulsará el comercio, el turismo y la conectividad, generando empleo y crecimiento económico.

El Nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez (NAIJC), que mantiene su privilegiada ubicación, cerca de la ciudad de Lima, ubicada en el centro occidental de América del Sur, ha requerido de una inversión total de 2,400 millones de dólares y representa uno de los proyectos de infraestructura más grandes del país. Este megaproyecto busca consolidar la posición del Perú como un centro estratégico de conectividad aérea para el comercio, el turismo y otras actividades económicas en Sudamérica. Su inauguración, que estaba prevista para el 30 de marzo del 2025, ha sido postergada.
Se estima que el NAIJC tendrá un impacto significativo en la economía peruana desde su primer año de operación. Según un estudio de Apoyo, podría generar un aporte de 1562 millones de dólares al PBI nacional, lo que equivale, aproximadamente, al 0.6% de este. En el caso de la región del Callao, donde está ubicado, se espera que esta contribución ascienda al 14% del PBI regional.
El proyecto creará cerca de 121 000 empleos directos e indirectos, lo que representa el 19% de la población económicamente activa (PEA) del Callao, en el 2022. Esta generación masiva de empleo permitirá un efecto multiplicador que beneficiará a otros sectores de la economía, tales como construcción y comercio.
Según la concesionaria del aeropuerto, Lima Airport Partners (LAP), el NAIJC tiene el concepto de “Ciudad Aeropuerto”. Se busca fomentar negocios aeronáuticos y no aeronáuticos, para crear un ecosistema económico sostenible a largo plazo que permita generar oportunidades para desarrollos inmobiliarios y comerciales en torno al aeropuerto, siguiendo modelos exitosos implementados en Fráncfort, Ámsterdam, Zúrich, París, entre otras ciudades.
El nuevo terminal único permitirá atender vuelos nacionales e internacionales bajo un mismo techo, incrementando significativamente la capacidad operativa del aeropuerto. Se proyecta que el NAIJC manejará hasta 30 millones de pasajeros anuales, desde su primer año de operación; y, duplicará su capacidad actual. Esto, como hemos dicho, posicionará a Lima como un hub estratégico para conectar América del Sur con mercados globales. En adición, el NAIJC es clave para fortalecer las exportaciones e importaciones peruanas.
Actualmente, el aeropuerto ocupa una posición destacada como uno de los principales puntos logísticos para sectores exportadores como la agroindustria, pesca y minerales procesados; y sectores importadores como la industria, farmacéutica y electrónica. Su modernización permitirá aumentar en 1.7 veces el volumen de carga, que se encuentra cerca de las 250,000 toneladas métricas de carga aérea al año, con mayor eficiencia y estándares internacionales. En este aspecto logístico, su ubicación en el Callao, a pocos kilómetros de Lima, junto al puerto marítimo más importante del país, y muy cerca del nuevo puerto de Chancay, le rinde un plus para hacerlo más atractivo.
La nueva infraestructura y servicios del NAIJC también impulsarán el sector turismo. Según LAP, el aeropuerto contará con zonas comerciales y gastronómicas que destacarán productos peruanos con chefs reconocidos internacionalmente, lo que mejorará la experiencia del pasajero y promoverá la cultura local. Además, se espera que la mayor conectividad atraiga más visitantes internacionales, fortaleciendo este sector clave para la economía peruana.
El NAIJC implementará tecnologías avanzadas para mejorar la experiencia del usuario y garantizar altos estándares de seguridad. Entre estas innovaciones destacan sistemas inteligentes para gestión aeroportuaria, detección temprana de sismos y tsunamis, así como edificios sostenibles que optimizan recursos energéticos. Estas características no solo mejorarán la eficiencia operativa, sino también contribuirán a los objetivos globales de sostenibilidad. A pesar del avance significativo del proyecto (99.1% completado), existen desafíos relacionados con pruebas técnicas y operativas críticas antes de su inauguración. Sin embargo, se estima que estas dificultades puedan ser superadas en el muy corto plazo.
En conclusión, el NAIJC es mucho más que una obra de infraestructura, ya que representará un punto de despegue para la economía peruana de cara a los mercados globales, que es adonde aspiramos a llegar. Sin embargo, su éxito dependerá no solo de su moderna infraestructura y eficiente gestión privada de LAP, concesionario desde el 2001, sino también de políticas públicas que fomenten su integración con otros sectores económicos del país y la región.